Las distintas madrugadas marcan una pauta en la víspera vespertina, a la anticipada mirada de un encuentro fortuito, más allá que un simple beso en medio de dos cuerpos.
Si lo virtual se hace real, con el transcurrir del vapor del tiempo, entonces que se cocinen los momentos a fuego lento.
Ronald Figueroa.
Fotografía de: Morristowne
www.flickr.com
4 comentarios:
buenos versos los tuyps, has de dedicarte a desenvainar sentimientos de su indescriptible guarida!
jajajaja gracias bro!
Yeeeah! Me encanto. Corto pero puntual.
LOS ENCUENTROS NO SON FORTUITOS, ESO CREEMOS PERO EN VERDAD SON PROGRAMADOS DESDE EL CIELO, EN OTRO TIEMPO Y EN OTRO ESPACIO, SOLO HAY QUE CRUZAR EL PUENTE A VER QUE PASA
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