miércoles, 27 de febrero de 2013

En el trapiche



Sólo la cañada ensordece al sosiego de un hombre moribundo,
que en sus dedo esconde el surgimiento
en esmeraldas de sueños,
y dulces de arco iris.
Guardando la resistencia,
en la maldita apariencia. 

Vicisitudes que esconde las exigencias,
de un renacer sin causa,
de un cambio sin nombre...Pero,
¿Qué seria del suspiro o el llanto del nacido sin la violencia del acto concebido?,
¿A caso es la variedad, el escondite perfecto para la verdad y sus aciertos?,
o es la mentira la única capaz de ensordecer el camino del hombre noble y enseñarle la verdad de sus entredichos. 
Extraído de http://palabraria.blogspot.com.es/2010/09/trapiche.html

martes, 26 de febrero de 2013

Descartando



Secular la forma en que se encuentra la cercana certeza,
de albergar tus pensamientos en el vientre de una ballena.

Desmembrando tus propias caricias,
enterrando tus fantasmas
renaciendo entre la oscuridad y la muerte
de tu propia mente
de tu propio encierro.

Sutil es la fragancia de la moral
frágil  el fatídico hecho,
de repetir el dolor inconstante
que se reprime en el interior
de diamantes en bruto
que se extiende en la eterna gloria
simbolizada por una presencia
casi milagrosa, como lo es
nuestro propio yo.

Decretamos mierda,
sufrimos ficciones
amamos el flagelo constante
de nuestras propias pasiones
somos los verdugos de nuestras victorias
el retraso constipado de un que será.
o el sueño líquido de un sorbo de valor

¿Qué somos para una sociedad como esta?
¿Cuál será nuestro papel, en un sistema imperfectamente perfecto?
¿Habrá cabida para nuestros méritos?
¿Acaso nacimos con la estrella del éxito en nuestra frente?